cohousing
10 Octubre 2016 • Medio Ambiente

¿Ayuda el cohousing al medio ambiente?

Estamos acostumbrados a escuchar y manejar términos como coworking, crowdfunding, crowdsourcing y un largo etcétera que ponen de manifiesto la tendencia existente de colaboraciones en distintos aspectos de la sociedad de acuerdo a una serie de intereses comunes.

Hay un término que hace referencia a un ámbito más personal e íntimo, el cohousing, donde individuos con intereses y gustos acordes y con unas necesidades específicas se unen para diseñar o habitar unas viviendas en las que las estancias comunes y la gestión de las mismas dependen de todos ellos.

Esta práctica tiene su origen en Dinamarca, en los años sesenta, cuando varias familias decidieron unirse dada la insatisfacción que tenían con las viviendas que habitaban: no les ayudaban a sentirse plenos ni cumplir con sus necesidades ni deseos.

Y, ¿cuáles son las ventajas que nos ofrece este tipo de convivencia? Encontramos algunas características intrínsecas  a este modelo por el simple hecho de combinar los espacios privados con los comunes, de manera que promueven la eficiencia económica  y el ahorro. Otras características son:

  • La mayoría de ellos cuenta con sistemas que fomentan la sostenibilidad y la racionalización de los recursos. En muchas ocasiones, el cuidado y la gestión de los espacios comunes dependen de todos y cada uno de las personas que habitan las viviendas, por lo que se hace un gasto más racional aprovechando al máximo los recursos de los que disponen. 
  • Diseño y construcción sostenible. Fomentan  los sistemas eficientes y de bajo consumo, los materiales aislantes, las tecnologías renovables y el reciclaje. Muchas veces son las personas que después vivirán en esas coviviendas las que diseñan tanto las estancias privadas como las comunes, definiendo cada uno de los aspectos y adaptando las estancias a ellos y no al revés.
  • Convivencia en la que predominan los valores y deseos comunes frente a los individuales.

Estas características están promoviendo que diferentes grupos de personas (ancianos, familias con niños, grupos de amigos...) se agrupen para vivir siguiendo sus propios valores y filosofía de vida. Además, existen distintos tipos: pueden establecerse en núcleos urbanos o rurales; ser casas unifamiliares, adosados o bloques y los espacios comunes pueden tener más o menos importancia en la vida diaria de los habitantes. 

Todo ello hace que este modelo esté expandiéndose poco a poco por nuestro país y que sean diferentes grupos de personas los que decidan unirse para comenzar a edificar sus sueños.