Casa 3D Amsterdam
09 Diciembre 2016 • Hogar

Casas impresas en 3D: ¿Utopía o realidad?

A mediados de 2014 la compañía china Winsun Decoration Design Engineering Co presentaba un mini-vecindario de 10 casas fabricadas con materiales reciclados mediante impresión 3D. Apenas un  año después, la misma compañía construía una casa residencial de 5 plantas aplicando esta misma tecnología. Hace apenas unos meses, con motivo de la Semana del Diseño de Pekín, se presentaba Vulcan, un pabellón que se convertía en la estructura impresa en 3D más grande del mundo. Y hoy mismo, podemos contemplar cómo empieza a elevarse, capa a capa, una casa unifamiliar junto a uno de los famosos canales de Ámsterdam.

 

Del prototipo a la realidad

Noticias de este tipo disparan la imaginación de muchos de nosotros, que de repente nos veamos viviendo en casas diseñadas por nosotros mismos e impresas directamente sobre el terreno. Sin embargo, aunque la tecnología para ello existe, una mirada más detenida nos devuelve a la realidad y demuestra que este tipo de proyectos son (de momento) meras curiosidades o prototipos puramente experimentales.

Sin embargo, con lo que si podemos empezar a soñar sin miedo a caer en un inmediato desengaño es en diseñar y fabricar nuestros propios muebles y convertir así nuestro hogar en un espacio realmente único y personal. Imprimir casas en 3D es un proceso técnicamente posible, pero que requiere de máquinas al alcance de muy pocos y de la participación de ingenieros y expertos cualificados. Sin embargo, imprimir sillas, vitrinas, lámparas, jarrones, vajillas, juguetes o cualquier otro elemento decorativo para nuestro hogar, es un proceso que a día de hoy está alcance de cualquiera con el interés y las ganas suficientes.

Actualmente, la impresión 3D a pequeña escala no requiere de complejas infraestructuras ni inversiones extraordinarias -por apenas 300€ cualquiera puede comprar en Amazon una impresora 3D para uso particular- y pone el poder de la manufactura en manos de la gente. Fabricar una casa requiere conocimientos de ingeniería, arquitectura, diseño, climatización… Pero, diseñar e imprimir una mesa se puede convertir, gracias a la tecnología 3D, en un proceso sencillo, rápido y divertido en el que los límites creativos aún están por explorar.

 

Relación con el hogar

Pero más allá de lo curioso o sugerente que nos pueda resultar el hecho de diseñar e imprimir los muebles de nuestro dormitorio, la impresión 3D aplicada a la vivienda abre un abanico de posibilidades capaz de revolucionar por completo el modo de relacionarnos con el hogar. La personalización de los productos, el uso de nuevos materiales, la creación de muebles efímeros … Son tendencias que ahora mismo sólo llegamos a atisbar, pero que en pocos años pueden convertirse en procesos habituales para cualquiera  de nosotros.

Si elementos tan estandarizados como el televisor o el lavavajillas modificaron completamente la forma de concebir y organizar el hogar, ¿qué transformaciones no podrán suponer objetos fabricados ad-hoc y sin apenas limitaciones en su diseño? El futuro del hogar está por escribirse, o mejor dicho, por imprimirse.

 

Imagen (CC) por Dus Architects