Hogares conectados
03 Noviembre 2016 • Hogar

Los hogares conectados ya son una realidad, ¿para qué sirven?

Desde hace algunos años, ha sido muy frecuente escuchar que en el futuro podremos controlar todo nuestro hogar desde internet con un tono propio de la ciencia ficción. Se trata de una frase que cada vez es menos válida: los hogares conectados ya son una realidad y, probablemente, los tengas más cerca de lo que te imaginas. ¿Para qué sirven los hogares conectados?

Conectados para que te sientas más seguro

Una de las principales utilidades de los objetos conectados es la de mejorar la seguridad de nuestros hogares. Por ello, muchos ya cuentan con sistemas de alarma conectados a cámaras de videovigilancia, detectores de movimiento, micrófonos y altavoces que permiten ver imágenes en directo y escuchar lo que está ocurriendo en tu hogar a través de tu smartphone.

Conectados para ahorrar energía

La eficiencia energética y el ahorro son preocupaciones presentes en la mayoría de los hogares, y por ello cada vez es más común encontrarse con sistemas que nos permiten evitar el derroche de energía. La calefacción es uno de los sistemas donde se concentra este gasto, por lo que un pequeño cambio, como contar con un cronotermostato controlable desde el móvil, nos va a permitir atrasar el arranque de la calefacción si nos vamos a retrasar o no vamos a ir a casa. O persianas que se pueden dirigir desde el móvil para subirlas y bajarlas desde donde estemos.

Pero no todo tiene que ver con los sistemas de calefacción: hay hogares que ya cuentan con lavadoras conectadas que se pueden activar de manera remota, interruptores para apagar las luces desde el móvil…

Conectados para hacerte la vida más fácil

Otra de las ventajas de los objetos conectados es que nos hacen la vida más fácil y cómoda. Uno de los primeros electrodomésticos que se “enganchó” a internet ha sido la televisión: las Smart TVs ya se encuentran en millones de hogares.

Pero las televisiones no son los únicos aparatos que nos hacen la vida mejor: desde la posibilidad de programar el horno desde el móvil, cambiar el color de la bombilla o incluso dar de comer a tus mascotas: cada vez son más los objetos que están concetados. Y esto es solo el principio: la hiperconectividad de los objetos del hogar sigue extendiéndose a pasos agigantados: sartenes, cafeteras, cepillos de dientes, neveras… ¿Qué será lo próximo?