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19 Julio 2017 • Hogar

¿Puede la decoración del cuarto de tu hijo ayudar a su educación?

Por Fran Saura, de Galería ArtImagine

La decoración es un arte que no se preocupa únicamente por el embellecimiento de nuestros hogares o rincones favoritos para hacer de ellos unos espacios acogedores y armónicos, sino que se puede emplear también de una forma educativa.

Adornar, sobre todo cuartos infantiles, con objetos que sirvan a niñas y niños a interiorizar información sobre diferentes materias es algo que se viene haciendo desde hace tiempo. De una forma más precisa, la llamada decoración educativa es una forma de aprendizaje para los más pequeños al compás de su crecimiento.

¿Cómo se decora para educar?

La decoración infantil es un tema en el que hay que esmerarse, ya que jugamos con la educación de las niñas y niños y, por lo tanto, requiere pensar en una colocación estratégica de objetos que no sólo sirvan de decoración si no para que aprendan. El método Montessori, por ejemplo, ofrece técnicas de decoración según las necesidades de cada niño para ayudar a que sean autónomos desde pequeños. Para ello, se ponen a su alcance todos los recursos necesarios, convirtiendo su zona de dormir también en su territorio de juego.

Ya hay en el mercado objetos que permiten que la educación esté presente en la habitaciones de los más pequeños: desde pósters con tablas de multiplicar, el globo terráqueo como lámpara de noche, alfombras tipo puzzle o que plasman carreteras para aprender sobre seguridad vial, espejos donde se puedan ver, una pizarra o paredes donde pueden dar rienda suelta a su imaginación…

Es muy importante involucrar a los pequeños en espacios con elementos estimulantes para su percepción de la realidad y la vida cotidiana como abecedarios magnéticos, juegos coloridos de madera de construcción, etc.

Cuadros e ilustraciones

También hay objetos, como ilustraciones, que les ayudan a interiorizar indirectamente valores tan importantes como la amistad, el amor, la ayuda, la empatía… Estos buscan estimular a niñas y niños, frecuentemente a través de una serie de dibujos que cuentan una historia.

Los cuadros colgados en paredes de los cuartos infantiles o incluso dibujos coleccionados en libros son igual o más importantes que los objetos. De la misma manera que unos ayudan en la psicomotricidad y en la lógica, las ilustraciones inculcan conceptos más abstractos que se resumen en valores sociales. Estos estímulos visuales son instantáneos y directos y, por tanto, muy potentes.

Nuevas plataformas como la galería Imartgine hacen posible que este tipo de educación a través de la decoración abra sus fronteras y que también enseñe otro tipo de valores que son tan importantes en una edad corta. Valores que no sólo se adaptan a temas personales sino que también a preocupaciones sociales como la ayuda a personas sin importar su raza, lengua o cultura…

En resumen, la decoración educativa es una forma inteligente y accesible de estimular y educar a los niños en la realidad.

La galería Imartgine es una plataforma de ilustradores formada para crear conciencia social trabajada desde la ética. Trabajar con ilustraciones que hacen referencia a las preocupaciones sociales, hace que tanto los conflictos del mundo como el cooperativismo del día a día sean más visuales de modo que conmueve más al público y nos involucra a todos. En eso consiste Imartgine, en hacernos llegar a través de las ilustraciones valores sociales para concienciarnos, hacernos partícipes y solidarizarnos. Entre muchos de los valores que Imartgine pretende expandir podemos encontrar la amistad, el amor, la armonía grupal, la paz, concienciación del medioambiente…