Mariquitarium
23 Enero 2017 • Hogar

¿Te gustaría tener una granja de mariquitas en tu casa? ¡Te explicamos cómo!

Las mascotas son una excelente forma de enseñar a los niños a ser responsables, al tiempo que fomentan la amistad, la empatía o el respeto por el medioambiente. Ahora bien, si no tienes mucho espacio y no quieres renunciar a inculcarles a tus hijos estos valores, hay algunas opciones a tu alcance en las que seguro que no habías caído…

No, no estamos pensando en animales pequeños como hámsteres, tortugas o peces. ¿Granjas de hormigas? Caliente, caliente… Pero tampoco nos referimos a esto. Estamos hablando de un terrario de mariquitas o mariquitarium. Sí, es posible que nunca hayas pensando en criar mariquitas en casa, pero lo cierto es que construirlo es una actividad ideal para hacer en familia que permitirá a los más pequeños de la casa responsabilizarse de estos diminutos insectos al tiempo que aprenden a reciclar materiales para su construcción.

 

¿Cómo hacer un criadero de mariquitas?

Construir tu terrario de mariquitas es muy sencillo –y muy barato–. Sólo necesitas una caja pequeña de plástico o cartón con tapa, servilletas de papel, tijeras, una huevera y algunos folios usados.

La caja es la parte fundamental del mariquitarium, ya que dentro de ella debes colocar el resto de elementos. Lo primero que tienes que hacer es realizar pequeños agujeros en la tapa con las tijeras (para que pueda oxigenarse). Después, coloca en el fondo de la caja una servilleta, esto te facilitará la posterior limpieza del terrario. Sobre la servilleta, pon algunos trozos de la huevera y dos o tres bolas de papel hechas con los folios para que las mariquitas puedan refugiarse. Tras esto, solo queda que dejes libre algo de espacio para la comida y ya tendrás listo tu granja de mariquitas.

Seguro que al leer el párrafo anterior te ha surgido una duda: ¿qué comen las mariquitas? Pues bien, estos pequeños insectos se alimentan fundamentalmente de pulgón, por lo que deberás recolectar hojas infectadas por esta plaga para llevarlas a tu mariquitarium y que sirva de alimento a las mariquitas. Ahora bien, si no dispones de hojas de pulgón, también puedes alimentarlas con un algodón empapado en agua y miel que tendrás que depositar en el terrario.

 

Ya tienes tu mariquitarium. Ahora ¿cómo atraer mariquitas?

La buena noticia es que no es preciso que las compres, basta con dar un paseo por el campo, un parque o incluso un descampado si vives en la ciudad prestando atención al suelo y las plantas para detectar a estos adorables insectos. ¿Un truco? Como te hemos comentado, las mariquitas se alimentan de pulgón, así que busca plantas infectadas, seguro que habrá mariquitas cerca. Una vez las tengas localizadas, puedes cogerlas tranquilamente porque no pican. Algo que les puedes explicar a tus hijos es cómo los agricultores usan las mariquitas para sustituir a los pesticidas, contribuyendo así a la biodiversidad y al respeto por el medioambiente.

Una vez hayas conseguido suficientes mariquitas para tu mariquitarium, ya puedes llevarlas a casa e instalarlas en su nuevo hogar. Si te estás preguntando cómo cuidarlas, no te preocupes, es muy sencillo. Solo asegúrate de que tengan siempre comida y mantén el mariquitarium limpio (esta tarea será mucho más sencilla gracias a las servilletas que pusiste en el fondo de la caja). Si cumples con estos dos requisitos, seguro que no tardarán mucho en ampliar la familia…