Día Mundial del Olivo
13 Noviembre 2019 • Medio Ambiente

El olivo, un símbolo nacional que ayuda en la lucha contra el cambio climático

Hoy, 26 de noviembre, se celebra el Día Mundial del Olivo y, queríamos aprovechar este día, para repasar el origen de este árbol y los beneficios que tiene sobre el medio ambiente.

El origen del olivo se remonta al año 12.000 AC. Se han encontrado fósiles de hojas de olivo repartidas por todo el mundo, pero se estima su procedencia en Asia Menor, en lo que ahora es Turquía. Desde allí se fue extendiendo al resto del mundo. Y no es de extrañar. Desde sus orígenes, ya se aprovechaba muy bien este árbol milenario. Desde sus hojas y ramas para coronar a los campeones de las olimpiadas, como su zumo para fines alimentarios, cosméticos, médicos y hasta para el alumbrado.

La llegada del olivo a la Península Ibérica vino de mano de los fenicios por el año 1050 AC. Y, aunque fueron los romanos los que se dedicaron a llenar nuestros paisajes de olivares, su esplendor llegó de la mano de los árabes, quienes introdujeron nuevas variedades y difundieron su cultivo. De ellos, vienen palabras como aceituna, aceite o acebuche (olivo silvestre).

Hoy día, el olivo sigue manteniendo su importancia en todo el mundo, especialmente en España, donde, prácticamente, se ha convertido en símbolo nacional, siendo nuestro país el principal productor de aceite de oliva a nivel mundial.

Es por esto que se ha querido rendir homenaje a este árbol tan nuestro. Un día para reivindicar la importancia del olivo en la agricultura, la economía, la cultura y, por supuesto, también en el medio ambiente.

El olivo, ayudante en la lucha contra el cambio climático

Por todos son sabidos los beneficios del aceite de oliva en nuestra salud, pero el cultivo del olivo también tiene grandes beneficios para nuestro planeta. Y es que, el olivo, es uno de los mejores árboles en materia de absorción de CO2.

Los árboles precisan del carbono para crecer, ellos se encargan de captarlo y almacenarlo mediante la fotosíntesis. En la actualidad, plantar árboles para mitigar nuestras emisiones, pasa por ser una solución a 40 años vista, el tiempo que un árbol tarda en convertirse en adulto y tener una demanda de carbono significativa.

El Consejo Oleícola Internacional (COI) hizo un cálculo para saber la huella de carbono del aceite de oliva. Estimaron que la producción mundial de aceite de oliva podría absorber cantidades de CO2 de una ciudad de más de 7 millones de habitantes como Hong Kong.

Una alternativa energética más sostenible

El olivo no solo nos ayuda a neutralizar las emisiones de combustibles como el petróleo o el carbón, sino que también se presenta como una alternativa a estos.

¿Sabías que el hueso de aceituna puede usarse como biocombustible natural? Una vez se ha sacado todo el zumo de la aceituna, se separa el hueso, se deja secar, se muele y se convierte en una gran fuente de calor. De hecho, hoy día, se utiliza como para la calefacción en más de 100.000 hogares en España.

Para que os hagáis una idea, aproximadamente, 10 kilos de hueso de aceituna equivalen a 5 Litros de gasoil. Una magnífica alternativa más económica y más ecológica, ya que, contamina mucho menos y, además, hacemos uso de la regla de las tres erres, reutilizando el sobrante orgánico de la producción del aceite de oliva.

Con todos estos beneficios para el medio ambiente y, los que ya sabemos para nuestra salud, no se nos ocurre mejor manera de celebrar el Día Mundial del Olivo que animándote a que apoyes nuestro proyecto para ayudar a pueblos abandonados apadrinando un olivo.

En apadrinaunolivo.org estamos recuperando un olivar abandonado para ayudar a reactivar la economía en un pueblo en vías de desaparición en Teruel.

Cuando apadrinas un olivo, no solo ayudas al medio ambiente en todas las formas que acabamos de contarte. También estás generando empleo en áreas rurales desfavorecidas, inclusión social y devolviendo a la vida a Oliete, uno de los tantos pueblos de España Vaciada afectada por el éxodo rural.

Apadrina un Olivo 

Apadrina un Olivo es una asociación para la repoblación en zonas rurales en vías de desaparición. Gracias a la ayuda de nuestros padrinos y    madrinas, estamos recuperando olivos centenarios abandonados para conservar nuestra naturaleza y ayudar a recuperar Oliete, un pueblo en      vías de desaparición en Teruel.

Creamos economías rurales sostenibles para concienciar sobre el problema del abandono de áreas rurales. Empoderamos a sus habitantes con la recuperación, conservación y puesta en valor del olivar centenario abandonado, generado una economía sostenible con inclusión social.