¿Es el planeta el principal beneficiado por el coronavirus?
06 Abril 2020 • Medio Ambiente

¿Es el planeta el principal beneficiado por el coronavirus?

Cerca de 1 millón de afectados en el mundo y más de 47.000 muertes. Calles vacías, inquietud y desesperación de todos los que se han quedado sin trabajo, dolor en las familias que no pueden despedirse de sus seres queridos e incertidumbre para el futuro. El coronavirus afecta a todos los ámbitos de nuestra vida. Esta devastadora situación nos está llevando al límite como individuo y sociedad, y sus efectos futuros son impredecibles. Pero si hay, al menos, algo positivo de esta tragedia, es el impacto de este parón mundial sobre nuestro planeta.

A medida que se han ido paralizando algunas zonas de Europa y del resto del mundo para contener la pandemia, los niveles de contaminación han ido bajando. El aislamiento decretado por la mayoría de países está teniendo efectos amargos sobre la economía y sobre la rutina de muchos ciudadanos. Pero, irónicamente, gracias a ese peaje, el planeta respira mejor.

Estos son algunos ejemplos de cómo se ha reducido la contaminación en los últimos días, una buena noticia en medio de una situación tan complicada.

Reducción de la contaminación atmosférica en todo el planeta Tierra.

Con el cierre de fábricas, carreteras o establecimientos hosteleros y de ocio, las ciudades están desérticas. Son imágenes que se repiten en todo el mundo a causa de la inevitable evolución del coronavirus. El repentino parón de las actividades humanas tiene, paradójicamente, un gran beneficiado: el medio ambiente. El descenso de desplazamientos en vehículos o trenes, la disminución de la producción industrial y el consumo, se traduce en menos contaminación, aguas más limpias y cielos más claros. China, Venecia, Barcelona o Madrid son algunos de los efectos secundarios positivos de la crisis sanitaria.

Aire más puro en Madrid y Barcelona.

Los datos del Ayuntamiento de la capital de España confirman que la ciudad ha reducido la contaminación atmosférica hasta en un 35%. Las medidas de confinamiento por el Covid19 y la inestabilidad meteorológica son los principales factores de ello. Los datos facilitados diariamente por el Sistema de Vigilancia de Calidad del aire no dejan lugar a dudas: durante los días de cuarentena, los cinco distritos de la ciudad cuentan con medidas catalogadas dentro de la categoría “muy bueno” del índice de calidad del aire. En Barcelona, los datos de la Generalitat indican que las concentraciones de dióxido de nitrógeno se redujeron a la mitad tras solo tres días de confinamiento.

Aire más puro

Mejora tajante de la calidad del aire en China.

A lo largo del mes de febrero, el primero del inacabable confinamiento que lleva la provincia china de Hubei, el promedio de días sin contaminación atmosférica aumentó en un 21,5% en comparación con las mismas fechas del año anterior, según un informe del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China. Igualmente, las imágenes de satélite publicadas por la NASA, mostraban una reducción radical de las emisiones de dióxido de nitrógeno en las principales ciudades del país.

Aire en china

Infrecuentes niveles de dióxido de nitrógeno en el Norte de Italia.

También en Europa. La oleada de confinamientos producidos durante los últimos días se ha traducido en una mejora drástica de la calidad del aire. Así lo revelan los datos del satélite Sentinel 5P, en los que se aprecia una reducción significativa de la contaminación atmosférica coincidiendo con las rotundas medidas de aislamiento tomadas en las últimas semanas.

Dióxido de nitrógeno Italia

Fuente: ECMWF

Aguas cristalinas en Venecia.

Completamente limpios. Así están los canales de la Ciudad de la Laguna, como pocas veces se habían mostrado. En algunas zonas incluso se observan rincones con aguas cristalinas que escoden pequeños bancos de peces. La laguna se ha apropiado de Venecia, ya se puede ver el fondo de los canales. Con menos tráfico por ellos, los sedimentos arrastrados por las embarcaciones vuelven al fondo, reduciendo considerablemente el agua turbia de Venecia.