ciudades del futuro
01 Diciembre 2017 • Medio Ambiente

¿Cómo serán las ciudades en 25 años? 5 arquitectos y expertos en urbanismo responden

¿Cómo será la ciudad del futuro? ¿Seguirá siendo todo parecido o estamos a punto de experimentar cambios que harán que sean irreconocibles? Hemos preguntado a varios expertos en arquitectura y urbanismo sobre cómo creen que serán las ciudades en 25 años y esta es su visión:

 

Rodrigo Vargas, arquitecto, urbanista y profesor de la Universidad Europea de Canarias

“En primer lugar pienso que deberíamos diferenciar cuál es la ciudad que nos gustaría tener en un futuro de cuál es la tendencia urbana actual.

La ciudad ideal del futuro debería ser una ciudad compacta, con un espacio público de calidad, peatonalizada en su mayor superficie sin vehículos de motor, y atravesada por corredores ecológicos que puedan a la vez funcionar como parques y como sistemas que alberguen vida natural.

Infelizmente la tendencia desde la segunda mitad del siglo XX hasta esta etapa inicial del siglo XXI ha sido la sectorización funcional de sus partes y la dispersión en el territorio de su tejido residencial, apoyado en las grandes infraestructuras orientadas a los usuarios del transporte privado, en urbanizaciones de vivienda unifamiliar de baja densidad.

En los próximos 25 años, sin duda la desaparición del vehículo privado del espacio público y la recuperación de esta superficie urbana como espacio de convivencia ciudadana. Por esto es por lo que estamos trabajando muchos urbanistas, pero queda mucho por hacer; lo más difícil en este caso es conseguir el cambio de mentalidad de un usuario que tiene como paradigma de desplazamiento el uso individualizado del transporte privado. Pero si queremos conseguir unas ciudades más habitables, más sostenibles y más amables, la renovación pasa por el cambio de paradigma hacia lo colectivo.”

 

Darío Álvarez - Arquitectónico

“La ciudad del futuro será verde e inteligente o no será. No hay vuelta atrás: minimizar emisiones y usar las características de "pulmón" que nos brinda la vegetación se impone, al igual que "conectar" todos los procesos que hacen que una ciudad funcione. Estaremos plenamente inmersos en el "internet de las cosas", la ciudad será un tejido de interrelaciones digitales.

El mayor cambio en nuestras ciudades será el uso de Inteligencias Artificiales que dirijan gran parte de los procesos y toma de decisiones en los que hoy los humanos fallamos rotundamente. Y una circulación mayormente basada en el motor eléctrico, sin emisiones.

Nuestras ciudades serán sostenibles, con mejor calidad de vida: es cuestión de supervivencia de la especie.”

 

Ignacio Torres - Director General de Touza Arquitectos

“La ciudad del futuro palpitará con el bienestar de sus habitantes, con crecimientos verticales que permitan liberar suelos para la incorporación de la naturaleza en las mismas y la creación de espacios públicos atractivos. Serán además ciudades sostenibles en su movilidad, ecoeficientes en el consumo del agua, la electricidad y otros recursos, y estarán dotadas de inteligencia de y con todo lo que nos rodea (edificios, coches, objetos...) incorporando la realidad aumentada para dotar de servicios a sus ciudadanos.

Sin duda, la evolución más importante de las ciudades dentro de los próximos 25 años es que serán más saludables para los ciudadanos que vivan en ellas y la incorporación del internet de las cosas donde los objetos pasarán de simples y “tontos” a inteligentes y conectados incrementando la información y servicios dotados. En cambio, sus grandes retos necesarios e imprescindibles para su evolución serán la seguridad física y ciberseguridad y sobre todo la armonía entre su historia y su cultura con el nuevo marco ideado”

 

Lluis Llopis y Eva Chacón de Bonsai Arquitectos

"Actualmente nos encontramos inmersos en una (r)evolución histórica que nos afecta a todos los ciudadanos del mundo. Se da la paradoja de que si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie. Y este cambio ya ha comenzado a producirse tímidamente en los entornos urbanos, donde actualmente nos concentramos el 55% de la población, en aumento exponencial.

Nuestra visión de la ciudad del futuro es la de un entorno urbano que habrá aprendido (¡por fin!) a reconciliarse con el entorno natural. El modelo de antropización habrá cambiado radicalmente y ya no estará basado en la explotación salvaje de recursos. Las ciudades habrán aprendido a dar a la naturaleza igual que reciben de ella, en un ciclo continuo de la cuna a la cuna que se refleja a todas las escalas, desde la territorial hasta la producción industrial de cada elemento que la compone, pasando por la regeneración y reciclaje del entorno construido.

Ser habitante de una ciudad ya no significará vivir desconectado de la naturaleza. Los edificios y espacios públicos estarán inspirados en los árboles y los bosques, diseñados para crear micro-ecosistemas en equilibrio, que acogen especies autóctonas animales y vegetales con las que los habitantes cohabitan, ya liberados del complejo de superioridad que nos ha lastrado en etapas anteriores. Además, estarán organizadas para autoabastecerse de alimento y energía -tal y como anticipa Jeremy Rifkin entre otros visionarios.

La arquitectura envolverá con naturalidad los espacios de vida y la bioconstrucción será la norma, creando lugares sanos, confortables e inspiradores. Edificios transformables y flexibles, pensados para evolucionar a la par que sus habitantes, que facilitarán y potenciarán la vida en comunidad y la integración de todas las personas en su diversidad. Gracias a las redes de comunicación por Internet, la fracturación urbana generada por un siglo de zonificación se habrá desdibujado y desaparecerán las actuales tipologias arquitectónicas que nos separan por grupos de edad y sectores de producción (vivienda, escuelas, centros de día, comercio, industria...). Nuevos modelos mixtos favorecerán la integración de las actividades en torno a comunidades y barrios, potenciando la intergeneracionalidad y las identidades locales.

Dentro de 25 años es probable que la IA (inteligencia artificial) haya aparecido ya en escena en todo su potencial. Lejos de ser un acontecimiento deshumanizador, la IA se habrá integrado en los ecosistemas urbanos liberando progresivamente a las personas de las labores de producción más repetitivas y tediosas, y de gestión de Big Data, acelerando los procesos hasta límites hoy inimaginables. Esta liberación permitirá un mayor foco de las personas en aquellas facetas que nos hacen más humanos, fundamentalmente: solucionar problemas, ayudarnos unos a otros, crear y pensar de forma creativa y estratégica.

Como ocurre con toda (r)evolución, sus consecuencias pueden ser muy distintas dependiendo de qué fuerza consiga cobrar más protagonismo. La ciudad del futuro será resultado de la suma de todas las micro-decisiones que tomamos cada uno de nosotros en el momento presente."

 

Ramón Abarrategui - Director del estudio Abarrategui Arquitectura y Urbanismo

“La ciudad del futuro será un conjunto de barrios ecoeficientes formados por la combinación de edificios y entornos públicos, de múltiples actividades: residenciales, económicas, asistenciales, educativas, culturales, etc., que atiendan a todas las necesidades de sus habitantes. El cambio más grande en los próximos 25 años será la implementación de la naturaleza en los espacios urbanos.”