procrastinar
20 Noviembre 2018 • Hogar

Cómo combatir la "procrastinación" en 3 pasos

Procrastinar o, como lo conocemos de toda la vida, "dejar para mañana lo que puedes hacer hoy" es un hábito que debemos desterrar de nuestras vidas y de nuestros hogares.

Según un estudio que hemos realizado, la mayoría de los españoles cree que en verano es cuando más procrastinamos a la hora de renovar nuestra casa. En cuanto a las tareas domésticas, la que más postergamos es... ¡Planchar! ¿Sorprendido? Y las que menos cuestan son tender la ropa, poner la lavadora y cocinar.

Tareas procrastinan

Pero, ¿cómo evitar la procrastinación?

Según la encuesta lo que mejor funciona es empezar el día planificando todo lo que se va a hacer, compartir las tareas y ponerse metas realistas ¿Estás dispuesto a pasar a la acción y ponerte manos a la obra? Este otoño, tu casa parecerá “de revista” gracias a estos 3 consejos, esenciales para combatir la pereza y dejar de procrastinar. No pueden ser más fáciles. ¡Toma nota!

 

1. Planifica (y haz listas)

Elige un objetivo concreto y divídelo en pequeñas tareas y necesidades, para hacer una lista con ellas. No es solo decir "voy a pintar esa pared". Tienes que pensar en los pasos necesarios, los materiales que necesitarás, dónde y cuándo adquirirás cada uno.

2. Ponte metas realistas

Una vez que hayas dividido la tarea en pequeña subtareas, asigna una fecha concreta a cada una. Tener metas alcanzables nos ayuda: es más fácil pensar "hoy tengo que comprar pintura" a "esta semana debería pintar la pared". Ten visible esas fechas en una pizarra o en tu calendario para no olvidarte.

3. Busca un compañero

No te cargues toda la responsabilidad a la espalda sin nadie con quien compartirla: busca aliados para compartir tus dudas, problemas y la diversión de hacer cosas juntos. Notarás la diferencia de tener un compañero. Además, si el motivo por el que estás procrastinando esa tarea es porque no te ves capaz de hacer algo, no te avergüences de buscar ayuda profesional.

Guía antiprocrastinación

Piensa en la satisfacción que supone dejar de procrastinar. Además, dejar de procrastinar engancha: cuando empieces, estarás deseando seguir estando activo.