Estadios de madera: el futuro sostenible del deporte
09 Marzo 2021 • Medio Ambiente

Estadios de madera: el futuro sostenible del deporte

  • El Forest Green Rovers cuenta con paneles solares para la iluminación y reutiliza el agua para regar el césped sin usar químicos.
  • La madera maciza puede ofrecer una gran resistencia a cargas, incluso en comparación con el acero o el hormigón.

Por José A. Cano

 

¿Se imagina usted acudir a un Real Madrid – Barcelona en un estadio sin hormigón, completamente hecho de madera? No está tan lejos de lo que en su momento fue el primer fútbol no profesional. Pero suena marciano en una época de grandes obras como las del nuevo Santiago Bernabéu o los megaestadios de clubes del petrodólar tipo Paris Saint-Germain. Sin embargo, es una revolución que ha empezado ya: puede ser el futuro de un deporte más sostenible y respetuoso, y de estadios más resilientes.

El Club Deportivo Universidad Católica de Chile –conocido popularmente como Los Cruzados–, uno de los más importantes del país, concedió en enero la obra de su nuevo estadio, el San Carlos de Apoquindo, a la oficina española de arquitectura IDOM. Este edificio será construido casi completamente con materiales sostenibles, principalmente madera, que sustituirá las características torres de iluminación por luminarias LED. Entre sus objetivos tiene reducir la huella de carbono, la contaminación lumínica en el vecindario o mejorar la acústica interior –es una cancha de fútbol: cuando pase la pandemia, habrá que escuchar gritar a los hinchas– mientras se reduce el ruido emitido hacia fuera.

 

La casa de los Diablos Verdes

Esta versión ecológica de los estadios de fútbol suena bonita, pero el chileno no es el primero. Desde hace ya más de un año, en el pueblo británico de Stroud, en el condado de Gloucestershire (Inglaterra), se trabaja en el futuro Eco Park Stadium, la nueva casa del equipo Forest Green Rovers FC de la tercera división inglesa. Haciendo honor a su nombre, este club, fundado nada menos que en 1890, quiso tener el primer estadio con huella de carbono cero. El concurso, en este caso, recayó en el estudio Zaha Hadid (ZHA), que recibió el encargo a finales de 2019.

El Forest Green Rovers es un club muy especial, conocido por sus hinchas como los Diablos Verdes. Propiedad del empresario Dale Vince, fundador de la compañía de energía verde Ecotricity, sus jugadores usarán espinilleras de bambú para reducir el plástico y ya mantienen una nutrición vegana. De hecho, toda la comida que se vende en su actual estadio también lo es. Además, cuentan con paneles solares para la iluminación y reutilizan el agua para regar el césped sin usar químicos. El futuro estadio formará parte de un parque ecológico y tendrá capacidad para más de 5.000 personas.

La novedad del Universidad Católica es que se trata de un grande, con más de 15 títulos de Liga en su país, que ha sido subcampeón de la prestigiosa Copa Libertadores. Aunque el presidente Vince, del Forest Green, ya anunció en su momento que espera que sea «solo cuestión de tiempo» que veamos «a clubes como el Real Madrid o el Manchester United tener estadios similares».

 

Madera laminada: el material sostenible que destronará al hormigón

Pero estos no son los únicos ejemplos. Dos compañías con sede en Italia que trabajan con madera nórdica quieren revolucionar el sector. Se trata de los estudios Bear Stadiums y Rubner Holzbau, que trabajan con la misma tecnología que la que se utilizará en Stroud y en Santiago de Chile: la madera laminada encolada, de origen de abedul nórdico y obtención sostenible. Esta es un tipo de madera maciza compuesta que comprende tiras individuales de madera encolada.

Más habitual en Europa que en otras partes del mundo, la madera maciza puede ofrecer una gran resistencia a cargas incluso en comparación con el hormigón. Así, se pueden construir edificios más grandes y más altos con menos carbono. Las estructuras de este tipo, por ejemplo, pueden ser más fuertes que el acero y dos veces más ligeras.

Los estadios de Bear Stadiums y Rubner Holzbau han sido considerados por clubes de fútbol en las dos ligas más importantes de Italia, la Serie A y la Serie B. También han imaginado un mercado global para estos edificios, especialmente aplicable a presupuestos modestos en el mundo en desarrollo. Se proyecta que los costes por asiento de este sistema serán más bajos que los estadios tradicionales. Gran parte de la mano de obra podrá ser no cualificada, aunque el 10% de la fuerza de trabajo requeriría conocimientos especializados en construcción modular de madera. Los estadios más pequeños –de unos 1.500 asientos– se pueden armar entre seis y ocho meses, mientras que los más grandes –de hasta 20.000 localidades– pueden tomar casi un año.  Porque nadie dijo que el futuro del deporte no podía ser verde y sostenible.