TEJADOS VERDES
26 Octubre 2018 • Medio Ambiente

‘Green roofs’: las cubiertas y azoteas verdes que podrían salvar las ciudades

Probablemente si miras los tejados de tu ciudad desde arriba, predominen los colores marrón, blanco y gris, en su mayoría tejados y azoteas inutilizados. Miles de metros cuadrados que, aprovechados correctamente, podrían ayudar sustancialmente a reducir las temperaturas de los centros de las ciudades causadas por el fenómeno de las islas de calor, contaminación y a reducir las inundaciones por colapso de los sistemas de drenaje. Existen ciudades que están apostando por cambiar el color de sus tejados al verde, llenado las terrazas y azoteas de vegetación y creando “cubiertas verdes” o green roof.

El efecto isla de calor en la ciudad

El efecto “isla de calor” es un fenómeno por el cual las temperaturas presentan grandes oscilaciones entre los centros de las ciudades edificadas, con temperaturas mucho más altas respecto a las áreas circundantes sin edificar. Los edificios absorben grandes cantidades de calor debido al material con el que están construidos y los green roofs pueden ser la solución idónea para contribuir a la bajada de las temperaturas en los días muy calurosos.

En ciudades como Madrid, puede haber diferencias de hasta 8 grados en distintos puntos de la ciudad a la misma hora debido las características energéticas de sus edificios y falta de vegetación de la zona. Gracias a estas zonas verdes, el edificio no solo absorbe menos calor, si no que las plantas son capaces de refrescar y mejorar el ambiente.

Green roofs

Reducir la contaminación

La plantación de vegetación y parques en las ciudades es una conocida práctica para mejorar la calidad del aire, ya que contribuye a la reducción de partículas y compuestos contaminantes del aire, no sólo a través de las plantas en sí mismas, sino también por las partículas que quedan adheridas en la superficie de los vegetales.

Las plantas son capaces de reducir el dióxido de carbono en la atmósfera y aumentar el oxígeno con la fotosíntesis. También, como ya hemos dicho, las cubiertas y azoteas verdes reducen el efecto isla de calor, que es la principal causa de la producción del exceso de ozono. Este gas puede provocar problemas respiratorios, jaquecas y nauseas en la población expuesta.

Las plantas pueden también eliminar metales pesados, las partículas en suspensión y los compuestos orgánicos volátiles. Al ser absorbidas por el sistema de techos verdes, estas partículas contaminantes no entran en el sistema de agua a través de la escorrentía superficial, lo que conduce a una mejora en la calidad del agua de la zona.

Evitando inundaciones

Las “cubiertas verdes” son también grandes aliadas para evitar las inundaciones. El agua que cae de las lluvias es absorbida y filtrada por las zonas ajardinadas, lo que hace que se reduzca la cantidad de agua que va por las cañerías. El asfalto solo es capaz de absorber el 15% del agua de las lluvias, mientras que la vegetación puede ser capaz de absorber hasta un 50%. Si vives en un edificio comunitario, puedes proponer hacer un jardín compartido donde compartir el mantenimiento y gasto para que todos puedan disfrutarlo. Es una práctica muy extendida en ciudades como París, mejoraréis la eficiencia energética del edificio, creando un nuevo lugar del que disfrutar, además de estar contribuyendo al cuidado del medio ambiente y tu ciudad.

Los techos individuales en sí mismos no tendrán un gran efecto. Sin embargo, una gran cantidad de techos verdes en áreas específicas de grandes ciudades o en zonas de gestión de la calidad del aire tendría un efecto notable. Recuerda que la única manera de mejorar el medio ambiente, es involucrándonos todos.

Ahora que sabes todo esto, ¿a qué esperas para llenar tu terraza/azotea de verde?